10 enero 2008

Difícil, no imposible...

El día de hoy desperté con él en la memoria... desgraciadamente no lo puedo ver... ¡Si tan sólo fueran mis padres más abiertos!

¡Si tan solo pudiera verlo y contemplarlo por largas horas!
¿Es que la vida es asi de dura siempre? Bueno, en fin... Hemos quedado de vernos a escondidas, pero en Tierra de Rosas todo se sabe. ¿Cómo hacer para que nadie nos vea?

Después de mucho pensar, recordé que había un lugar que siempre todos abandonaban. Está pasando el río, bajo la bella sombra de un árbol amarillo. Así que mandé una nota escrita en unas hojas de hagertivo* con los colibríes hasta su casa.

Había conversado con el árbol de las estrellas un día anterior y me había agradado la idea de que él sí me escuchara; y no sólo eso, también me dio consejos sobre las cosas que yo debía hacer y seguir para conservar a mi querido amor... durante las noches cortas en Tierra de Rosas, los árboles de estrellas brillaban porque se llenaban de magia; al amanecer, se convertían en árboles de colores, comunes y corrientes. Al parecer, yo era la única que sabía de la existencia de los maravillosos árboles esos. Lo supe cuando una noche, volando por ahí, uno de ellos me habló y me dijo su verdadero proceder. Me dijo que no eran simples árboles con estrellas encima, sino que tenían el poder de hablar, pensar y sentir. Luego de esa conversación, me hizo prometer que no diría nada a los demás habitantes de Tierra de Rosas.

Mi cabeza daba giros alrededor de mi amado. ¿Por qué siempre tiene que haber impedimentos para los que se aman con locura?

En mi caso, él es un ángel. Su ocupación es ayudar a las personas y guiarlas por las sendas correctas del corazón. Pero casi no lo veo. Él, ocupado en sus cosas, y yo, en las mías. Tratando de esquivar las difíciles críticas de los demás, haciendo como que no hay nada por detrás. Pero sí lo hay.

Mis padres (y los demás) desean que yo me case con un hado, como yo. Tienen en la mira a uno. Pero yo no estoy interesada en él. Para mí es como los demás... aburrido y con la misma magia que la mía. Yo deseo alguien que sea diferente, que me saque de mi vida ordinaria y que me lleve a volar lejos de aquí, donde el interés no exista y se necesite la magia sólo para ser más felices.

Me encanta sentarme por ahí, esperándolo llegar a nuestra cita. Al unirme a él, sé que las cosas cambiarán, pero aquí en Tierra de Rosas todo el mundo me sobreprotege y... aun no sé porqué, si a las demás hadas las dejan hacer lo que les place... mi madre dice que es porque yo no soy como las demás... eso deben decir todos los demás padres.

1 comentario:

Anónimo dijo...

nO mAnChs RoSe!!
Q HErMosO sCrIbS d VdD!!!
wAaa
kSi iiOrO!!!!
WoW!!!
T pAsAs!!!
No No No
Q bArbARa!!
Q hErMosA y DuLcS pAlAbRaS Aii n Ti!!!
WuU q T kIerO mIl!!!
OJaLa Y ToDo C aRReGlE!!
bSoS!!!
tK MIl!!!!